Arte y Cultura

Navajazo, una mirada a la vida en la frontera de Tijuana

Por Nallely Santamaría

@nalle2117

Una visión cercana a la vida que tienen los habitantes de una pequeña comunidad en el norte de Tijuana, cerca de la frontera con Estados Unidos, en donde prostitutas, ancianos, adictos y demás personalidades nos muestran cómo son los días que pasan, mientras esperan que sean mejores o simplemente que no sean tan pesados. Así es Navajazoopera prima del sociólogo y cineasta Ricardo González Silva.

“No nació como una película; nació como ensayos y el cine se convirtió en el pretexto para poder terminar un trabajo concreto”, dice el director sobre su película.

Este filme no tiene aún identificada su clasificación, pero el creador lo pone dentro del término “etnoficción”, mismo que, dice, le da libertad de hacer lo que quiera con un toque de realidad. “Etnoficción es un pretexto para poder clasificar la película en algún lugar, es un pretexto para hacer lo que quieras con la cámara”, menciona el director. “La etnografía no se cumple, ni la ficción, pero tampoco es un documental; todo es un proceso muy confuso. Me han pedido que especifique qué es esta película, pero cuando la veo, no sé qué es verdad o qué es mentira”.

La música que acompaña  a las escenas las hace más sutiles, a pesar de ser fuertemente reales, de cierto modo. La idea de grabar estas historias salió de unos “ensayos en video” que Ricardo hacía en la universidad, debido al pesar que le provocaba escribirlos. Más adelante tuvo la idea de hacer su proyecto de tesis en torno a esto, pero fue rechazado. “Yo no pensaba en hacer una película que demostrara cuáles son las condiciones fronterizas; simplemente fue por salvar mi escuela, pero le han dado unas interpretaciones muy bonitas que me hacen pensar que sí tiene mucho valor”, asegura.

Puede decirse que el tema del proyecto era algo cercano al director, porque él mismo vivió en carne propia lo que es estar en esta parte del país. “Yo crecí en esta zona, soy de Guanajuato y me fui a Tijuana, que es una zona en donde toda la gente que se queda, de alguna forma trata de hacer su vida. Crecí toda mi vida viendo esto, mi hermano trabajaba de dealer”, menciona.

Ricardo González Silva no tiene estudios como tal en cine, pues asegura que fue rechazado de prestigiadas escuelas como el Centro Universitario de Estudios Cinematográficos (CUEC) del Distrito Federal, haciendo que regresara a Tijuana a estudiar sociología. Tiempo después surgió el proyecto que le daría el Premio Leopardo de Oro en el Festival Internacional de Cine de Locarno.

Y así fue como todo fue tomando forma, casi de repente: ideas, música y video, hasta llegar al producto final que ni él mismo sabe lo que es, sino que simplemente es consciente de que hizo un trabajo que a muchos agradó e hizo reflexionar.

La cinta se exhibe actualmente en la Cineteca Nacional, Cine Tonalá y salas de Cinépolis.

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