Arte y Cultura

¿Qué tan parecidos somos a quienes viven en Alaska? Yolanda Muñoz y Lourdes Grobet lo demuestran

por Daniela Uribe

@DaniAcuarelas

 

Cuando se habla de fronteras, automáticamente pensamos en esa línea que ha visto millones de migrantes morir en el intento de conocer en carne propia lo que está al otro lado de México, hacia al norte; pensamos en la franja de Gaza, que ha vivido en caos y conflicto por años, pero nunca pensamos en líneas imaginarias impuestas por los procesos colonizadores, que dividen geográficamente un territorio. Nunca se va más allá de los países ya conocidos globalmente por sus tragedias y desventajas, pero ahora, es tiempo de conocer lo que pasa hasta arriba, hasta Alaska.

Lourdes Grobet y Yolanda Muñoz se preguntan: ¿Por qué si desde México Asia se ubica al Occidente, se insiste en referirnos como “Oriente”? ¿El continente Americano es en sí Oriente u Occidente? Para responder estas preguntas se dieron a la tarea de recorrer tierras que parecerían haber sido olvidadas por la civilización entera, y así nació el proyecto Equilibrio y Resistencia, que se presenta en el Centro de Cultura Digital hasta el 1 de octubre.

En este proyecto, las islas Diómede menor, propiedad de Estados Unidos, y Diómede mayor, propiedad de Rusia, son el escenario de Bering. Entre fotos, un documental y una demostración sonora, la exposición demuestra varios puntos que contrastan la vida en las islas con la cotidianidad que nos desarrollamos día con día. También se puede percibir cómo estas tierras y su gente viven separados por una línea imaginaria, que representa la eterna dicotomía entre Oriente y Occidente; la violencia que representa la imposición de las fronteras, y los flujos capaces, o incapaces, de transgredirlas.

“En Estados Unidos hubo una Guerra Civil que posteriormente prohibió la compra de personas, y eso es justo lo que hicieron con nosotros. Nos compraron”, remarcó uno de los personajes presentes en el documental.

La migración, las fronteras y la colonización son puntos que sustentaron el proyecto, permitiendo que Equilibrio y Resistencia demuestre qué hay más allá de los problemas usuales que se ven hoy en día. La artista Lourdes Grobet habla de su impresión al llegar a Bering y ver cómo, aunque este es un territorio bastante viejo, las personas que habitan el lugar viven en la modernidad como cualquier otro ser humano que reside en el lado occidental del planeta. “El mundo se ha globalizado complemente”, asegura. También comenta sobre su admiración por la infraestructura en las escuelas y cómo la gente de las islas, aún siendo nómadas, aman sus tierras y no buscan una salida de ahí.

El proyecto cuenta con ocho piezas en total, entre las que se cuentan dibujos y tótems hechos por niños de esos territorios, al igual que de niños mexicanos. Esta parte de la exposición muestra las diferencias y similitudes que ambos territorios comparten, estando a miles de kilómetros de distancia.

Las fronteras, como la energía, no desaparecen, sólo se transforman y están siempre atadas a la condición humana.

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