Arte y Cultura

¿Se necesita estudiar para ser escritor? Irvine Welsh respondió

por Greta J. Rico

@gretajrico

La mayoría de quienes crecimos en los 90s identificamos esa escena donde Ewan McGregor aparece corriendo, mientras de fondo se escucha un monólogo que comienza diciendo Choose Life. El dilema está entre si escogeremos un estilo de vida convencional, que implique seguir modelos ya establecidos o, simplemente, escoger otra cosa.

Así comienza una de las películas más emblemáticas de esa década, Trainspotting, que por muchos críticos fue llamada “la naranja mecánica de esa época”. Ésta, al igual que Acid House y Porn, son de autoría del escritor escocés Irvine Welsh, quien hace unos días estuvo en la Ciudad de México para presentar su nuevo libro.

El autor compartió una amena charla con quienes se congregaron desde muy temprano en el Museo Universitario del Chopo, acompañado por un par de entrevistadores un tanto sosos (Sergio Zurita y Fausto Ponce). Welsh comenzó leyendo un fragmento de su más reciente novela traducida al español Skagboyspublicada por Anagrama–, y después de eso fue lo más elocuente posible, a pesar de las flojas preguntas.

 

Welsh es conocido por haber vivido en la época punk y el glam en el Reino Unido, además de tener una postura política muy liberal, cruda y sincera sobre la realidad que viven las nuevas generaciones en esos países. Sus novelas hablan en contra del sistema, de la economía, de la falta de empleo y las escasas oportunidades para una juventud que vivió principalmente durante el mandato de Margaret Thatcher.

En un comentario sobre cómo alguien se puede volver buen escritor, una de las recomendaciones que da es que no asistan a estudiar letras en ninguna universidad. “Sólo estudia lo que sea que te ayude a escribir y deja que tu creatividad te vaya guiando”, dijo.

Al respecto de cómo puede uno volverse bueno escribiendo novelas, Welsh afirma que “la vida se trata de equivocarse, ya que el éxito se presenta solo de una manera y eso lo hace un tanto aburrido”. En sus novelas, los personajes siempre están empapados de realidad; todo pasa tan crudamente como pueda ser posible pero al final es así como avanza la vida misma. A esto menciona que “trata de mostrar las consecuencias de las malas conductas y no las malas conductas como tal”.

Sin duda leer a Irvine Welsh siempre es una aventura. Conoceremos un poco más sobre la decadencia del primer mundo y entenderemos el por qué los impactos en los procesos económicos se ven reflejados en las vidas de los personajes. Entre sexo, drogas, alcohol, desempleo y padecimientos de salud, nos veremos envueltos en un discurso muy reflexivo sobre cómo el mundo ha ido cambiando y las personas nos tenemos que, bien o mal, adaptar a esos cambios.

 

 

Salir de la versión móvil